Archivo de la categoría: Urbanismo. Patrimonio

SOBRE LAS FALSEDADES DE CAMBIO POR SATAUTE

Hay formas de hacer política que retratan a sus protagonistas. Cuando se usan la falsedad, la intención de confundir y alarmar, y la demagogia, se está poniendo en evidencia que no se tienen cualidades para gobernar. Porque gobernar exige ser honestos con la ciudadanía y darle la información transparente a la que tiene derecho.

Es lo que sucede con Cambio por Sataute, formación política que jamás podrá aspirar al gobierno municipal porque practica la más rancia de las formas de llegar a los vecinos para convencerlos: la mentira y el insulto a su inteligencia. En Santa Brígida podrá haber problemas, problemas importantes, pero nunca los solucionarán los analfabetos de la política que engañan con música de trompetas tocando a rebato. Manipulando la información relativa a un supuesto interés por promover un centro comercial en el Monte Lentiscal se ha querido hacer perfume con la basura. Pero, por fortuna, el olfato de los vecinos del Monte es lo suficientemente diestro para distinguir lo que es información veraz de lo que es pura cizaña.

ANDO Sataute respeta la crítica, promueve el debate y acepta las denuncias y las observaciones edificantes que redunden en el bienestar del municipio. Pero no puede tolerar que esa oposición se ejerza con la trampa y el engaño, como ha hecho Cambio por Sataute, confirmando su ineptitud para hacer propuestas útiles para Santa Brígida.

NOTA DE PRENSA DEL AYUNTAMIENTO: 

La parcela de Monte Lentiscal no tiene uso residencial ni se utilizará para un “gran establecimiento comercial” Seguir leyendo SOBRE LAS FALSEDADES DE CAMBIO POR SATAUTE

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El Ayuntamiento de Arrecife pide aplazar la Ley del Suelo

El Ayuntamiento de Arrecife ha aprobado en sesión plenaria la petición al Gobierno de Canarias de la ampliación del plazo de exposición pública del anteproyecto de la Ley del Suelo a seis meses, con el fin de propiciar un debate amplio y sosegado acerca de una norma fundamental para gestionar el territorio, principal recurso de Canarias, y promover la participación ciudadana en su elaboración. La moción, presentada por el grupo Somos en la oposición, fue aprobada con el respaldo de PSOE, Ganemos, Ciudadanos y PIL y las abstenciones de CC y PP. Los socialistas se desmarcaron de sus socios de gobierno de CC.

En la misma línea de protección del territorio, defensa ambiental y búsqueda de acuerdos políticos y sociales se manifestaron tanto el partido proponente de la moción como el resto de intervinientes favorables a la propuesta.

La alcaldesa de Arrecife, Eva de Anta, en nombre del grupo municipal socialista, apostó por buscar los mecanismos “que garanticen que esta nueva ordenación da respuesta a las necesidades reales de Canarias y goza de un consenso mayoritario, no de una simple mayoría parlamentaria”. Seguir leyendo El Ayuntamiento de Arrecife pide aplazar la Ley del Suelo

La Ley del Suelo, factor de reconstrucción del aparato de dominación de la oligarquía canaria

Artículo de Julián Ayala Armas

Canarias, como todos los pueblos del Estado español, está afectada por lo que se ha dado en llamar una crisis de régimen, que se produce cuando las instituciones políticas de un país se muestran incapaces de resolver una crisis económica; antes al contrario, sus esfuerzos se encaminan exclusivamente a favorecer a las élites detentadoras del poder económico, principales causantes del problema. Esto origina el desprestigio social de las instituciones políticas y fuerza la pérdida de legitimidad de quienes han gobernado y dirigido el país durante los últimos cuarenta años.

Antes de la crisis, bajo la pauta de la especulación y el pelotazo inmobiliario, los intereses de los grandes empresarios, unidos a los de una élite política corrupta y clientelar, gestaron una variante de crecimiento económico que generaba empleo (siempre con un paro estructural superior al de los países de nuestro entorno) y atraía rentas externas. El Estado y sus instituciones a escala autonómica permitían y promovían un modelo de crecimiento, cuyas principales características eran el endeudamiento privado, las burbujas especulativas y la desigualdad social. Pero la profundidad de la crisis ha desarticulado esa red de intereses en medio de un tsunami de casos de corrupción que afecta a todo el territorio nacional (Canarias es la cuarta c omunidad autónoma en casos judicializados “de extrema complejidad”). El modelo se ha agotado y con él ha perdido sentido la configuración misma del Estado, dando lugar a la citada crisis de régimen.

MERCANTILIZACIÓN DEL SUELO.- Ante esto, los grandes empresarios cuyos beneficios están en juego, exigen a los poderes públicos nuevas reformas estructurales de carácter neoliberal, con el objetivo de recuperar la acumulación de capital anterior. Concretamente en Canarias, junto a las exigencias generales de incremento de la explotación laboral, recortes, pérdida de derechos sociales y privatización de servicios públicos, la élite empresarial añade una demanda particular, que constituye un atentado capital a los intereses comunitarios: la mercantilización del suelo. Es decir, que el territorio del Archipiélago sea considerado no patrimonio de sus habitantes y sustentáculo de necesidades colectivas de todo tipo, sino mero objeto de negocio privado.

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Revista Márgenes de Arquitectura Social

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Esta revista está promovida por el colectivo Arquypiélago. Se trata de una publicación digital de acceso libre y aparición trimestral que pretende ser una nueva puerta de acceso a experiencias que están teniendo lugar en nuestro país en torno a lo que denominamos Arquitectura Social. ¿Y qué es eso de Arquitectura Social? Hay quien lo explica en pocas palabras como “lo contrario de Santiago Calatrava”. Entrando un poco en materia, nos referimos a experiencias de vocación transformadora que integran diferentes disciplinas en campos como la vivienda social, la participación ciudadana, la cooperación al desarrollo o la gestión social del hábitat. La sección central de cada número de Márgenes va a contener un mínimo de nueve experiencias, presentadas en un formato breve y ligero, con un tono divulgativo y la vocación de contribuir a la difusión de iniciativas vinculadas a la producción social del hábitat, lo que Edgar Morin describió como ese “hormigueo de iniciativas creadoras, locales, aisladas las unas de las otras, pero que son testimonio de un deseo de renacer”. La sección Experiencias se completa con otro bloque de contenidos que lleva por título Miscelánea y que, la verdad, no sabemos qué contenidos tendrá en cada número pero vendría a ser, como dijera Woody Allen, todo lo demás.

M_rgenesEl primer número lleva por título DISEMINADOS y ya puede visualizarse, así como descargarse en PDF, en la dirección http://www.revistamargenes.com. Representa el relanzamiento de la revista Márgenes y pretende justamente ilustrar la riqueza de ese hormigueo de iniciativas diseminadas por toda nuestra geografía, cuyo conjunto invita a pensar en la emergencia de un cambio de paradigma.
Están en preparación los dos siguientes. 02-MARGENES-Ciudades-LacradasEl segundo número, CIUDADES LACRADAS, quiere dar cabida a experiencias que tratan de superar los estigmas urbanos de nuestra civilización -la lacra- pero también que representan un salto entre el antes y el después -la apertura del lacre- ese frágil y efímero momento en que un proceso cambia de dimensión. 121022_margenes_arquitecturaEl tercer número, BARRIOS ESDRÚJULOS, fija la mirada en la escala local de los movimientos y procesos colectivos que están teniendo lugar en nuestras ciudades, explorando nuevas maneras de hacer ciudad y ciudadanía.
Conscientes de que los bordes de la sociedad están incubando las semillas del cambio, tenemos especial interés en contribuir a visibilizar aquellas experiencias periféricas que tienen un menor eco en los medios y redes sociales, de modo que Márgenes lanza una invitación permanente a recibir colaboraciones para reseñar procesos vinculados al hábitat que consideres de interés.

Fuente: Arquitectura sin fronteras

Acceso a la revista: Márgenes de Arquitectura Social

 

 

 

Corrupción y urbanismo

ando color 100x100Artículo seleccionado por Ando Sataute

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GERARDO ROGER FERNÁNDEZ 27 NOV 2014 – 00:00 CET
La insufrible cascada de escándalos de corrupción que nos viene asolando desde hace unos años podría desagregarse en dos grandes tipos casuísticos: los derivados del espurio cobro de presumibles comisiones en la contratación de las obras públicas y los ocasionados por una eventual y fraudulenta aplicación de los procesos de planeamiento urbanístico. Teniendo en cuenta la mayor sofisticación de estos últimos, pasemos a analizarlos con mayor detenimiento.

Se suele aducir frecuentemente (y con razón) que la corrupción que deviene del urbanismo trae causa de la ausencia de transparencia pública en la tramitación administrativa de los instrumentos de planeamiento. En aparente contraposición, también se señala (igualmente con razón) que los planes de urbanismo se ven sometidos a largos e intensos procedimientos de información pública y participación social para que cualquier ciudadano, ejercitando la acción pública (no es preciso que esté directamente afectado), pueda presentar cuantas sugerencias, alegaciones o recursos considere oportunos, bien en defensa de sus legítimos intereses privados, bien en defensa de los intereses generales y colectivos presuntamente vulnerados.

A este respecto, esta aparente contradicción encuentra su explicación en la opacidad que comporta la documentación que se expone por ausencia de una auténtica transparencia pública que permita a la ciudadanía conocer con claridad suficiente, las consecuencias que se derivan de las propuestas urbanísticas que integran los planes, sobre todo las económicas y las plusvalías generadas en las mismas.

En este sentido, conviene recordar que el planeamiento urbanístico produce dos grandes tipos de actuaciones: las denominadas “reclasificaciones de suelo”, consistentes en el paso del suelo rústico a urbanizable con la finalidad de que absorba el futuro crecimiento urbano, y las “recalificaciones de suelo” consistentes en el cambio de uso y/o atribución de mayor edificabilidad a un suelo preexistente que ya dispone de un uso y una edificabilidad concretas establecidas por un planeamiento anterior, modificaciones realizadas sobre la base de satisfacer presumibles demandas sobrevenidas por razones de mercado.

Contra la especulación, solo cabe la transparencia, y contra la corrupción mayor transparencia aún

Obviamente, tanto las reclasificaciones como las recalificaciones de suelo comportan normalmente un incremento del valor del suelo originario que, en ocasiones (como aconteció durante la “década prodigiosa” 1998-2007) llega a superar el 1.000 % el valor anterior, lo que genera un aluvión de plusvalías que el afortunado propietario de suelo recibe sin haber hecho nada ni invertido un euro (al menos “de manera confesable”) para merecerlo.

Pues bien, con la finalidad de acotar al máximo este fenómeno especulativo impropio, el artículo 47 de la Constitución mandata a los poderes públicos a impedir la especulación del suelo (única especulación prohibida expresamente por la Constitución), estableciendo para ello que “la comunidad participará en las plusvalías que genere la acción urbanística de los entes públicos”. Consecuentemente, resulta necesario conocer las plusvalías que se derivan de los procesos de reclasificación y recalificación para poder dar una respuesta adecuada al mandato constitucional señalado.

Parralillo SB mapaSin embargo, los instrumentos de planeamiento que se someten a información pública utilizan un metalenguaje técnico ininteligible para la ciudadanía. Así, las magnitudes utilizadas para identificar las consecuencias que comportan los procedimientos de reclasificación-recalificación suelen denominarse “unidades de aprovechamiento”, “urba-valorías”, “metros cuadrados del uso característico” u otras entelequias análogas y para nada se habla de las plusvalías económicas que dichas operaciones comportan, con lo que la generación de los impropios procesos especulativos y su derivada de eventuales casos de corrupción quedan emboscados, facilitándose enormemente estas lamentables e indeseables prácticas sociales.

A este respecto, nada legal impide, sino más bien al contrario, que en cada reclasificación/recalificación de suelo y durante los procedimientos de información pública se proceda a exponer los análisis coste-beneficio que comportan tanto la situación originaria del suelo como la nueva que se propone, sobre la base de un riguroso estudio de mercado avalado por una sociedad de tasación homologada por el Banco de España. Se trata de exponer al conocimiento ciudadano e institucional de manera clara e inteligible, “negro sobre blanco”, las plusvalías que estas operaciones generan, posibilitándose de esta forma la satisfacción del mandato constitucional, sino a impedir, al menos a “acotar” desde la lucidez que ofrece el conocimiento de la realidad la especulación del suelo y sobre todo, al disponerse de la información precisa, permitirá dificultar con mayor solvencia los procesos de corrupción urbanística derivados del espurio reparto sotto voce de las plusvalías generadas que en ocasiones se practica y que tanta alarma y escándalo social produce. En este sentido y como ejemplo de su factibilidad jurídica, una medida análoga a la señalada ya ha sido incorporada en la muy reciente legislación urbanística valenciana a instancias del Partido Socialista sin que su aceptabilidad generara problema alguno.

Como reflexión final, solo cabe resaltar de nuevo la necesidad de acabar con la opacidad e introducir, al máximo, “luz y taquígrafos” en los procelosos procedimientos de reclasificación y recalificación de suelo si queremos impedir, desde el rigor, la continuidad de sus malas prácticas. Contra la especulación, solo cabe la transparencia, y contra la corrupción mayor transparencia aún.

Gerardo Roger Fernández, es arquitecto y profesor de Urbanismo del Instituto Pascual Madoz de la Universidad Carlos III.

Barranco Guiniguada

ando color 100x100Artículo seleccionado por Ando Sataute

 

Topónimo aborigen con el que se conoce el cauce medio y bajo del gran barranco que llega hasta la Ciudad para desaguar entre los barrios de Triana y Vegueta. Es un topónimo que hace referencia a aguas corrientes. En concreto, el científico austriaco Dominik Josef Wölfe (1888-1963), autor de Monumenta Linguae Canariae, cree estar seguro de su ascendencia bereber, y aporta dos posibles significados: “allí en el mismo nivel” o “aquello en el mismo nivel del mar“, expresiones que semánticamente podrían referirse al nivel de las aguas.

Con dicho topónimo se conoce el barranco desde su desembocadura hasta cuando penetra en el territorio administrativo de Santa Brígida, diviéndose tres barrancos importantes: de la Angostura, de Alonso y de Santa Brígida.

Guiniguada A. VV. La Piconera-2Meandros del Guiniguada (AA.VV. La Piconera)

Frontera entre los dos guanartematos de la isla, este barranco era una puerta natural y un pasillo hacia el interior. Por allí se retiraron los aborígenes canarios tras intentar abortar la fortificación de los invasores en la batalla del Guiniguada. Posteriormente, junto a las aguas de este «río», se asentó el Real de Las Palmas, que pasó en poco tiempo de ser un campamento guerrero a convertirse en una floreciente villa.

Agustín Millares narra el primer enfrentamiento bélico entre las tropas de Juan Rejón y los aborígenes, basándose en la crónica del conquistador:

«… Diósele el mando de las tropas a Doramas, el cual las dividió en dos cuerpos, confiando uno a Adargoma y otro a Maninidra, guerreros ambos de justa y merecida fama…», lo que luego daría lugar a la conocida como la Batalla del Guiniguada, que narra así: «… Al día siguiente, 29 de junio (1478), desde que el sol asomó por el horizonte, los canarios, divididos como ya hemos dicho en dos cuerpos, bajaron con rapidez por las montañas de San Francisco y de San Juan, y se dispusieron a atacar el Real de Las Palmas…», de donde los canarios se retiran rechazados por los castellanos.

Guiniguada acueducto El Dragonal Bloomy-2                       Acueducto del Dragonal (Bloomy)

«…En esta primera batalla quedaron muertos treinta isleños, y heridos un gran número, de los cuales perecieron la mayor parte por no saber curarse. De los españoles sólo murieron siete, quedando veintiséis heridos…».

A finales del siglo XV se efectuaron los primeros repartos de agua y tierras en los márgenes del Guiniguada. Entre 1485 y 1489 resultaron beneficiados el Gobernador Pedro de Vera, con tierras en la margen derecha del barranco; el Alférez Mayor Alonso Jaimez de Soto Mayor, con tierras y agua en la margen izquierda; y Juan de Siberio, con un pedazo de tierra junto al mismo. Posteriormente, tuvo lugar la apertura de minas y acequias, y la tala de los bosques del Monte Lentiscal.

Guiniguada aguas                                     La abundancia de agua en diferentes años (Fedac)

Pedro de Vera trajo de las islas de Madeira tallos de caña dulce y construyó un primer ingenio junto a San Roque, iniciándose así la progresiva transformación del territorio de esta cuenca. Con el transcurso del tiempo, más de la mitad del territorio de la cuenca del Guiniguada ha sido cultivada, en su mayor parte mediante el sistema de terrazas.

En el siglo XVII, una actividad importante vinculada al curso del agua es la de los molinos, casi todos localizados en los márgenes del barranco Guiniguada, que fueron acaparados por los miembros más destacados de la comunidad, según dice la fuente consultada. Su número se presupone que fue suficiente para el abastecimiento de harina y gofio para los vecinos de la Ciudad. Para aumentar su producción, la gran mayoría fue sometida a ampliaciones y mejoras en sus piedras de molienda y mecanismos.

Guiniguada dragonal 1695 Da Luz Perestrello Fedac-2

                                        Cauce medio en 1905 (Da Luz Perestello – Fedac)

La energía hidráulica del barranco se utilizó también más tarde para mover las máquinas bataneras. Estos molinos sufrirán las crecidas del barranco que obligan a sus propietarios a realizar las obras de reposición. En 1669, el oficial de cantero Bartolomé de Sosa se compromete a restaurar «… un cubo de molino viejo en el Barranco de Las Palmas que se lo llevó la avenida de 1615. Lo arreglará de cantería y cal además de la casa junto a éste. Su propietario, el clérigo Francisco Bravo, le entregará al finalizar la obra 28 800 maravedís».

En el siglo siguiente, muchos todavía se mantenían productivos. Juan González Travieso, Familiar del Santo Oficio de la Inquisición, y Ana Suárez Fleitas, en su escritura testamentaria de 8 de abril de 1763, dicen poseer dos molinos en el lugar: «Molino harinero con máquina de agua denominado de “Padilla” en el Barranco Guiniguada con dos estancias para la máquina y habitación del molinero» y «Molino harinero con máquina de agua denominado “Caja del Agua del Repartimiento” en dicho Barranco con dos estancias», propiedades que, tras la división de los bienes vinculados el 27 de mayo de 1864, pasarán a sus sucesores.

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                                           Cauce bajo (Gevic)

También, tras la desamortización de los bienes eclesiásticos, entre los que estaban los pertenecientes a los Comunales de la Catedral, el 4 de octubre de 1856, se vendió a Juan Hernández Talavera un «Cercado de tierra en el Barranco Guiniguada con medio día de agua del Heredamiento de Triana», por el precio de 60 600 reales de vellón.

La cuenca del barranco, aguas arriba comenzando por la desembocadura, recibe por su margen derecha su primer afluente frente a San Roque llamado Barranco Seco, que junto con su tributario el Barranco de La Laja, drenan el suelo desde las vertientes orientales del Pico de Bandama.

El lecho del Guiniguada en su tramo inferior es sinuoso, aunque sus márgenes, principalmente la izquierda, son escarpadas. No recibe hasta pasada Tafira más tributarios salvo alguna torrentera que se precipita a sus lados. Frente a Tafira Alta la cuenca presenta su mínima anchura de algo más de un kilómetro. Al nivel de los Llanos de María Rivero recibe un tributario importante, también por su margen derecha llamado  el barranco del Colegio o de Siete Puertas que desciende desde La Florida.

Guiniguada Cuenca del polinimia La polinimia del Cauce del Guiniguada. El trazado es meramente ilustrativo.

La cuenca del Guiniguada tiene una superficie de setenta y dos kilómetros hasta sus cabeceras que alcanzan alturas de 1.850 metros sobre el nivel del mar. En cuanto a las alteraciones en su cauce natural, el desaparecido geólogo Telesforo Bravo sostenía que «… La cuenca del Barranco Guiniguada en su tercio inferior presenta anomalías, ya que fue obligado a abandonar su primitivo cauce (el Barranco de Gonzalo) cuando tuvo lugar la erupción del Volcán de Tafira que lo taponó. El nuevo recorrido lo desvió hacia la actual área urbana de Las Palmas.

También este barranco fue obstruido (aguas arriba) por la erupción (muy reciente y casi histórica) situada entre Monte Lentiscal y Siete Puertas. Los materiales emitidos formaron un “dique” originándose un embalse natural, hasta que una vez relleno de sedimentos, cortó y corrió por sobre una colada de 70 metros de espesor con grandes “peñones” a la deriva en su superficie. En un pozo de investigación de aguas subterráneas, se hallaron maderas y huesos de cabra…».

A partir de Santa Brígida son tres barrancos con nombres distintos los que confluyen en el Guiniguada que se nutren de las aguas procedentes de cabeceras cumbreras que van desde la Hoya del Gamonal hasta Ariñez, con multitud de topónimos para sus afluentes tributarios.

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                                                          Localización (Espacios Naturales de Gran Canaria)

Publicado por Humberto Pérez

Fuente: Mi Gran Canaria